España está viviendo la vendimia más temprana de la que se tenga registro. La DOCa Rioja abrió cosecha el 6 de agosto — una fecha inédita en la historia de la denominación — y el conjunto del país arrancó hasta 20 días antes de lo habitual.
Por qué pasó
El calor extremo de junio y julio aceleró el ciclo de la vid: las uvas maduraron más rápido y alcanzaron antes el punto de azúcar y acidez que decide el corte. Adelantar la cosecha no es un capricho — esperar habría significado uvas sobremaduras, con más alcohol potencial y menos frescura.
Lo que significa para el vino que vas a comprar
- Más producción, no menos: el sector trabaja con una estimación provisional de 34 a 36 millones de hectolitros, por encima de los 33.28 de la campaña pasada.
- El estado sanitario de la uva llega bien, según los primeros reportes de Rioja.
- El estilo de la añada 2026 apunta a vinos de maduración rápida: fruta más madura y acidez que dependerá de cuándo cortó cada bodega. Las que vendimiaron de noche o de madrugada — práctica cada vez más común en años calurosos — habrán conservado más frescura.
El lado difícil
El adelanto también aprieta al campo: encontrar temporeros en agosto es más difícil y más caro, y las bodegas pequeñas son las que más lo resienten.
Cuando en un par de años tengas una botella de Rioja 2026 en la mano, ya sabrás su historia: es la añada que se cosechó en pleno agosto.